Presentación PEI

 

“Nadie va a quedarse sin educación…

Si no te educa un profe responsable en un buen centro,

te educará la banda del barrio o la Tv. o el internet.

Una de las tareas más importantes de los educadores

(y los padres de familia), en nuestra época,

es llegar antes a los chicos que los malos educadores

y protegerlos de su pésima influencia o cortarla de raíz”

Fernando Savater

 

 

Corría el penúltimo mes del año 1995, a la luz de la nueva Ley General de Educación trabajábamos en la construcción del Proyecto Educativo Institucional: Hacíamos diagnósticos, encuestas, mesas de trabajo y análisis de contexto. Podíamos soñar el Colegio que queríamos y la construcción del PEI era la ruta que nos permitiría materializarlo.

En uno de los actos de formación con toda la primaria, cuando apenas había iniciado ese año el grado 6°, y con el fin de animar y estimular el interés por el estudio, el rector contó la anécdota que pocos años atrás vivió en la construcción de uno de los Colegios de Bello: en aquel contexto, Don Gabriel, el ingeniero responsable de la obra, personaje sin igual que llamaba la atención por su porte, alto y corpulento, ya maduro, un tanto entrado en años, con presencia y presentación impecables, llamaba la atención de los estudiantes, especialmente de las niñas, veían en él un tipazo, y comentaban: -“lleva más de un mes sin repetir ropa, y cómo la combina, hasta el sombrero le hace juego con la correa y los zapatos”. Llegaba a eso de las diez de la mañana en su carro, embambado y perfumado.  Se hacía en la tienda de la esquina, tomaba su tinto y recibía informes del oficial, llevaba nota de los pedidos de material, daba luego una ronda por la obra y se iba.  Los trabajadores, entraban a eso de las 7:00 am se cambiaban y a picar piedra, cargar arena, mezclar cemento, pegar adobe, levantar muros, y descargar volquetas, lloviera o hiciera sol, esa era la rutina diaria hasta las 4 o 5 de la tarde. Mientras los trabajadores ganaban salarios mínimos, el ingeniero ganaba millones. La mayoría de ellos no habían estudiado y les tocaba trabajar en lo que fuera, el ingeniero fruto de su estudio y preparación trabajaba en lo que quería y su remuneración le permitía llevar una vida más decorosa y digna.

 

Terminado el relato el rector preguntó: ¿quiénes cuando grandes quieren ser como el ingeniero?  Menos de diez levantaron la mano. Incrédulo volvió a preguntar, tal vez no le habían entendido; pero los mismos levantaron la mano. Y Ahora ¿Quiénes quieren ser como los obreros? Como si fueran a recibir dulces, todos los demás la levantaron.  Posterior al acto de formación, una de las profesoras (Elvia), quiso ahondar más en lo que había pasado. Era la directora de un 3°. Constató que la mayoría querían ser: señoras del servicio, lavadores de carro y algunos hasta sicarios.

 

Este fue uno de los puntos de partida, que nos sirvió como hito, ir construyendo lo que hoy somos: una Institución posicionada en el municipio de Bello, reconocida por ofrecer una educación de calidad, visibilizada en los educadores a quienes hemos puesto en el centro del proceso educativo, el ambiente cálido de la cotidianidad, la formación humana de sus integrantes, el nivel de participación y compromiso efectivo de los padres de familia, en especial, en Construyendo familias, proyecto bandera de la Institución.

 

La calidad también se expresa en el porcentaje creciente de egresados que están en la educación superior; en los resultados externos: nivel muy superior (nivel A+) en las pruebas saber 11º durante los últimos años; un destacado puesto en el ranking que establece el Ministerio a nivel nacional, departamental y municipal según el Índice Sintético de Calidad Educativa (ISCE) y los reconocimientos recibidos a nivel nacional (Excelencia docente 2015), a nivel departamental (Excelencia educativa 2015, Mejor colegio oficial premios Antioquia la más educada) y a nivel municipal.

 

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