Presentación PEI 2020 - 2026

 

“En la vida lo más importante es la vida. No tenemos que complicarnos

cuando en verdad solo hemos venido a crecer,

y crecer es disfrutar. La vida es una fiesta…

Hay gente, tanta gente maravillosa que sólo está esperando

 que le recordemos su esencia amorosa”

Waira. Chamalú.

 

Un nuevo ciclo es un nuevo nacimiento.

Que sea un ciclo para crecer y disfrutar,

para recordarnos mutuamente de la esencia que estamos hechos.

Todo lo que somos y hacemos incidirá en tantos niños, jóvenes y

sus familias para que construyan vidas llenas de sentido,

que valdrán la pena los esfuerzos y equivocaciones, las alegrías y tristezas,

los logros y frustraciones y todo lo que la vida quiera depararnos.

Así seguiremos aprendiendo…

Mundo, te entregaremos mejores seres humanos

 

Culminamos un ciclo e iniciamos otro, son los ciclos de la vida, así es y así somos. Pretendimos con el último direccionamiento estratégico de nuestro PEI 2015 – 2020 ofrecer una formación para que cada uno de los que conformamos esta comunidad de Nueva Generación construyéramos proyectos de vida exitosos, felices, proyectos de vida con sentido. No el éxito y la felicidad que nos vende el consumismo y el individualismo de nuestra época. El éxito como el resultado de alcanzar los sueños y propósitos para una vida buena fruto del autoconocimiento que trasciende a una vida con sentido y de proyección en el servicio a los otros, al planeta y al mundo. Como consecuencia de una vida con sentido llegará la felicidad entendida como sensación de plenitud, como resultado de haber aprendido a hacer lo que hay que hacer y hacerlo bien. Sobre estos cimientos de construcción de proyectos de vida con sentido, elevamos la utopía más lejos. Será el propósito que nos mueva como comunidad educativa.

 

Para los que vienen detrás, familias y maestros, llegan nuevas palabras. Palabras cargadas, a veces, de escepticismos y temores, pero también de esperanzas y utopías, estas dos últimas han sido a lo largo de la historia potentes dinamizadoras para creer que si puede haber un mundo y un futuro mejor. “Mundo, te entregaremos mejores seres humanos”. Suena poderoso, pero también retador. Será el propósito de formación para los que seguirán liderando esta apuesta que nació con Fe y Alegría, con su ideario de una educación que reste a la inequidad y luche por una sociedad más justa y transformada desde el potencial que tiene una buena educación para todos.

 

Nos correspondió este momento de la historia lleno de incertidumbre ante las realidades sociales, económicas, políticas sumado a lo que alguna vez dijo Einstein de actitudes estúpidas ante la vida, o de minorías de edad, o de egos engreídos o almas poco generosas.  Trabajar para formar seres humanos sensibles, críticos y transformadores implica direccionar nuestros esfuerzos para que estas actitudes y comportamientos esperados si nos ayuden a mirar estas realidades, que lo que enseñemos o aprendamos esté conectado con ellas. No será fácil, durante dos años recibimos la asesoría de ProAntioquia, el ofrecimiento de una metodología, - colegio en trayectoria Mega - que adaptamos a lo pedagógico, a lo misional de la Escuela, en particular, de Nueva Generación

 

Llevarlo a cabo, ejecutarlo, tener pensamientos y acciones en modo Mega nos permitirá en los próximos años, primero, desaprender, para ejercer nuestro rol de maestros y padres en modo liderazgo, es decir, que toquemos el alma del otro, hijo, estudiante. Tal vez los dos mayores retos que asumimos de manera consciente, sean, ser una institución que aprende y lograr que todas nuestras acciones en la cotidianidad de la vida escolar estén mediadas y con la mira puesta en lo sensible, lo crítico y lo transformador. La actitud y disposición a aprender y el norte claro de lo que queremos será nuestra manera de liderar e incidir.

En segundo lugar, reconocer la importancia de ser curiosos, perceptivos e indagadores para ser competentes y responder a las transformaciones del mundo. Para ello es preciso traer al aula los contextos de lo que está pasando a nivel local y mundial desde lo ecológico, lo social, lo político, lo tecnológico y lo humano, de tal mera que los estudiantes puedan pensar en otras miradas y otras alternativas desde la creatividad y la innovación. La situación de Pandemia que nos tocó vivir en el inicio de esta nueva etapa es oportunidad para encontrar nuevas estrategias para que aprender, además, de ser un disfrute, trascienda los muros de la Escuela y la virtualidad sea un aliado de nuestros procesos.

 

Tercero, honrar con nuestro ser y con acciones pedagógicas en la cotidianidad de la vida de colegio, las escogencias estratégicas construidas: propósito, mega y atributos. Honrar desde su etimología, implica “cumplir lo que se promete”, es “la glorificación pública a través del ejercicio de cargos públicos, en este sentido, se asocia con el orgullo por la relevancia social que significa”. Desde hace mucho apostamos porque una institución oficial puede y debe ofrecer educación de calidad, sigue la apuesta, para que quienes lideramos desde los cargos directivos y desde el aula de clase lo ratifiquemos y sea esta comunidad educativa quien lo reciba y se edifique.

 

Cuarto, obrar con sentido para aprender a liderarnos a nosotros mismos, primero, liderar con los otros y liderar la institución de manera que gestionemos el cambio de manera proactiva y fortalezcamos la cultura Nueva Generación. Encontrar sentido en lo que hacemos es un principio de sabiduría que aplica para todos los campos de la vida y en educación sí que tiene más relevancia, la búsqueda de sentido nos lleva a la reflexión personal, institucional, social. Nuestra misión de educar debe conducir a que cada quien encuentre su camino, su llamado, su sentido y propósito de vida. Institucionalmente también aplica, en la medida que nuestras acciones llevan explícitamente a través de la Mega a la búsqueda de sentidos en la tarea de formar y de educar.

 

Este obrar con sentido nos lleva al quinto acceso, ejecutar de manera consiente todo el currículo, con sentido de vida y de transformación, de manera que los cambios que esperamos en el mundo inicien en la transformación personal de todos los que conformamos Nueva Generación. Aquí tenemos un reto enorme para los próximos años, repensar el desarrollo del currículo, la ejecución de los planes de estudio construyendo estrategias que favorezcan el desarrollo de competencias, habilidades y que permitan pasar de un “aprendizaje por parcelas, compartimentado, a una experiencia de aprendizaje integral”. Para avanzar en esta línea será preciso potenciar dos de las competencias elegidas, relaciones, entendida como la capacidad para intercambiar con efectividad y empatía conceptos, criterios, ideas y experiencias favoreciendo las relaciones interpersonales cordiales, asertivas y basadas en la confianza y, trabajo en equipo, entendida como “la capacidad para trabajar cooperativamente con todos los integrantes de la institución estableciendo relaciones de colaboración para el logro de objetivos compartidos”.

 

Y, por último, lograr que quienes dirijan hagan posible un buen gobierno a través de unir voluntades, construir confianza y vivir los valores. Tal vez la tarea más difícil, que en efecto cascada podrá lograr la consolidación institucional, el cumplimiento de la Mega y el propósito de entregarle al mundo mejores seres humanos: directivos con sus maestros y administrativos, directivos y maestros con los padres de familia, directivos, maestros y padres de familia con sus estudiantes e hijos. Todos, en una acción constante, de humanizar, de hacer uso del poder para hacerles fácil la vida a los demás, para generar bienestar por doquier, para construir y defender la dignidad humana.

 

A partir de nuestras fortalezas y capacidades y de lo que mejores sabemos hacer y por lo cual somos valorados por la comunidad educativa planteamos tres atributos en los que concentraremos todos nuestros esfuerzos para caminar hacia el propósito y para lograr la Mega.

 

El primero, será: Maestros y Familia, la clave. Desde nuestro PEI concebimos que el maestro y al lado los padres de familia son los más importantes del proceso, su bienestar, en términos de formación, capacitación y calidad de vida, redundará en los hijos y estudiantes. De ahí que las intenciones con este propósito sean resignificar la escuela de maestros y potenciar el vínculo familia, colegio. 

 

El segundo atributo, Aprender, un disfrute. A eso vinimos al mundo, a eso vamos a la Escuela, a aprender. Ese aprendizaje en todas las etapas de la vida puede ser al modo disfrute, entendido como vivir con conciencia plena, con totalidad de presencia, con el automático apagado. En palabras del poeta Horacio, Carpe Diem. Aquí insistiremos para que la labor del maestro esté llena de actos de provocación, de estímulos para que capturen cada día más adeptos que quieran aprender siempre. “La enseñanza y el aprendizaje deben traer alegrías”. (Pierson, 2014)  Aquí lo académico será un componente fundamental para generar a través del desarrollo del currículo: sensibilidad ante lo humano, lo ecológico y lo social para que potenciando la imaginación creadora (creatividad e innovación), encontremos nuevas respuestas que contribuyan a la transformación del entorno y a generar, además, conciencia de lo común entendida como esa posibilidad de acercarnos a través del saber a las realidades existenciales que a veces la Escuela pasa de soslayo.  A través de este atributo potenciaremos lo formativo y lo académico e instauraremos acciones lúdicas y recreativas. 

 

El tercer atributo será Cultura del Cuidado. Ya nuestro pacto de convivencia está construido sobre criterios de cuidado. Desde nuestra apuesta, es el compromiso mayor que tenemos, cuidarnos a nosotros mismos, cuidar al otro y cuidar el entorno. Esta apuesta la fortaleceremos con acciones que vivencien significativamente el cuerpo y que ayuden a desarrollar competencias socio emocionales.

 

Este proyecto educativo institucional, esta hoja de ruta, este mapa, lleva en sí estos sueños, son palabras que queremos se vuelvan vida y la vida misma cobre más sentido en nuestras familias y en la sociedad. Su ejecución y cumplimiento llevan implícito el reto y la intención de la cultura Nueva Generación: manera de hace las cosas con la firme intención de que todo puede ser mejor. Será la invitación continua a todos los integrantes de esta comunidad Nueva Generación: que todo lo que nos propongamos, desde lo personal hasta lo institucional, lleve la impronta de hacerlo todo bien, de hacer lo que hay que hacer de la mejor manera. De tener la intención de ser siempre los mejores, no para pasar por encima de otros, no para lucimientos personales o institucionales, solo con la intención de ser la mejor opción para otros. Traduzcamos esto a la vida diaria, ante los achaques de la salud, que nos atienda el mejor médico, la casa que soñamos, que la construya el mejor ingeniero, la cena que ofreceremos, que la sirva el mejor chef, que el hombre o mujer que nos escoja para ser compañeros de vida, lo haga porque somos la mejor opción, y así para todo. Si caminamos movidos hacia esta intención, nos acercaremos al propósito de entregarle al mundo mejores seres humanos, así trascenderemos y transformaremos el mundo, así sea el mundo personal o el mundo del metro cuadrado que habitamos.  

 

El énfasis de nuestro PEI seguirá siendo en familia, además de formar para lo académica, laboral y profesional, que nuestras acciones ofrezcan elementos que les permita descubrir de manera temprana que la familia es la mayor riqueza y el primer espacio de realización personal sobre los cuales construir los demás proyectos de vida.

 

Cuida tu Generación, transforma tu Generación.

  

Eudes González Aguirre

Rector

Junio 2020